Viajero en el tiempo (Aroa Rodríguez Castrejón)

Capítulo I

Era ya por la tarde Jack estaba cansado de las clases entonces prestaba atención vagamente a las lecciones del profesor. Estaban dando los acontecimientos más importantes durante estos últimos siglos.

El profesor de Jack estaba explicando la Peste Negra cosa que a Jack no le entusiasmaba mucho ya que cuando escuchaba todas las personas que habían muerto le daba un pequeño pinchacito en el corazón. Él pensaba que si esas personas hubieran tenido todos los adelantos que había en su época no hubiera muerto tanta gente. Y entonces fue cuando a Jack se le vino una idea a la cabeza: ¿Por qué no cambiar el pasado?

El año en que vivía Jack era el año 2120 así que pensó por coger y pedirle a su madre que le dejase utilizar el reloj del tiempo. La madre de Jack trabajaba en tours intertemporales dónde podrías visitar la época que quisieras siempre y cuando no cambiases la historia. Jack había viajado varias veces pero no muchas porque tenía miedo de que por su culpa la historia cambiase y no hubiese solución.

Pero esta vez a Jack le daba igual si cambiaba la historia porque no solo iría adonde la Peste Negra sino también a donde hubo guerras. Jack estaba cansado de escuchar siempre la misma historia estaba cansado de oír siempre la cantidad de gente que había muerto cuando muchas de esas muertes se podrían haber evitado.

Así que nada más salir del colegio se fue a buscar a su madre.

  • Mami, ¿me prestas el reloj del tiempo? porfi. Preguntó Jack.
  • ¿Para qué lo quieres? Si no te gusta viajar por la historia, siempre tienes miedo a cambiarla.
  • Ya bueno… Es que hay que hacer un trabajo de historia y pues me gustaría poder vivirlo en primera persona así sería más real el relato que tenemos que hacer. Dijo Jack improvisando una respuesta creíble.

Jack no le podía decir nada de esto a su madre ella era la encargada de que la historia estuviese tal y como es y él iba a cambiar eso.

  • Vale, pero recuerda que puede ser peligroso dependiendo de la época a la que viajes. Así que por si acaso voy contigo. Dijo la madre tendiéndole el reloj a Jack para que lo cogiese.
  • No hace falta mama pronto volveré. Y Jack desapareció de la habitación.

Capítulo II

Jack estaba en una bahía al lado del mar se escuchaba el barullo que había en los barcos y el ruido de las olas chocando con el mar.

El pensaba que se había ido al año de La Peste pero no. En estos instantes estaba en el año 1492, el 2 de agosto de 1492. Jack sabía ahora perfectamente en qué época estaba, faltaba 1 día para que Colón zarpara a “Las Indias”. A Jack siempre le había gustado esa época siempre había soñado con zarpar en esos barcos cuyos nombres eran: La pinta, La Niña y La Santa María. Y poder descubrir lo que en su época se llamaría América así que espero a que el día 3 llegase.

Ya se le había olvidado su plan para rescatar vidas, Jack sabía que la historia era la que era y que si cambiaba algo del pasado tendría consecuencias en el futuro así que dejo todo estar como estaba.

Jack era un niño impaciente así que la espera se le hizo eterna. Pero aparte de ser un niño impaciente era un niño muy listo se había metido provisiones en su amplia mochila. Había metido dinero de varias épocas, comida por si le daba hambre y como había pensado en ir a alguna batalla se había metido un puñal por si acaso.

La espera se le había convertido en un infierno así que para pasar el rato pensó que podría ir mejor a otra época y luego ya si eso volver a donde estaba ahora.

Y así fue puso un rumbo aleatorio. Y ya estaba en otra época miro que año marcaba el reloj y vio que era la era de los vikingos en el S.793. Así que se puso muy nervioso. Le daban miedo ya que eran muy salvajes y feroces.

Jack miró a un lado a otro y vio que no había nadie hasta que de pronto entre las ramas vio a alguien saltar dirigido a él. Era un vikingo que había caído muy cerca suya y le estaba inspeccionando. Jack se quedó asombrado, era la primera vez que veía un vikingo de cerca. Le aterró era muy grande, rudo y fuerte.

Y sin pensarlo dos veces cogió y puso otra vez en rumbo aleatorio y ¡CHAS! ya estaba en otra época.

Esta época Jack si sabía cuál era. Era la época a la que principalmente había pensado en viajar.

Capítulo III

Ahora estaba en la época de la Peste Negra. Miro el año 1346 todo cuadraba. Lo había dado hace unas horas en su clase de historia.

Jack conocía bien esa época de sus clases en el colegio. Sabía que empezó en el año 1346 y acabó en el año 1353.

También sabía los síntomas. Manchas negras por todo el cuerpo y fiebre. Siempre que recordaba eso le daba un escalofrío de lo repugnante que era las manchas.

También sabía que los médicos vestían ropajes raros. Iban todos vestidos de negro con una cosa en la cabeza de forma de pájaro.

Otra cosa que sabía era que se transmitía por las ratas.

Jack estuvo mirando de un lado a otro para asegurarse de que no hubiera ninguna a su lado.

Una vez comprobado todo se paseó por la zona. No había visto a nadie por el lugar. Así que siguió andando hasta que encontrase algo o a alguien.

Después de andar durante mucho tiempo se encontró un poblado. Pero lo que no se esperaba encontrar todavía a los médicos vestidos de negro.

Que mala suerte, se dijo Jack a sí mismo. Para un poblado que encontraba y está infectado. Jack vio que algo se movía a sus lado.

Tenía una rata a su lado, se quedaron mirando mutuamente.

Jack estaba sudando esa idea de haber aparecido ahí y su primera idea, eran las dos unas ideas kamikaze. Así que antes de que la rata fuera a por él, Jack puso rumbo a su año original. Esta vez no había nada de viaje aleatorio. Estaba cansado de todo ese día.

Pero algo se estrelló con el reloj y lo dejó dañado. Así que en vez de aparecer en su época apareció en el año 1478.

Capítulo IV

Esta época como no, Jack también la conocía y era una de esas época que no le agradaban mucho. Estaba en los comienzos de la Inquisición Española.

Así que si veían a un niño con ropajes raros y encima con un reloj que no era un reloj corriente si no que emitía ahora mucha luz ya que como algo se estrelló en él se había resquebrajado un poco.

Jack no sabía cómo arreglarlo. Recordaba vagamente lo que le dijo su madre un día para saber cómo arreglarlo. Entonces recordó la conversación:

  • Jack si un día le pasa algo al reloj es muy simple de arreglarlo. Lo único que tienes que hacer es coger arena y ponerlo en dónde se ha roto. El reloj se autorrepara solo.

Esas palabras de su madre resonaron dentro de su cabeza durante un rato.

Cuando ya supo que hacer reaccionó. Salió corriendo en dirección al mar como si su vida dependiera de ello.

Bueno, literalmente su vida dependía de ello.

Así que una vez en el mar rezó para que esa arena funcionase y el reloj se pudiera reparar.

Jack depositó el reloj en la arena, cogió un sitio apartado para que nadie le pudiera ver. Cogió un puñado de arena y con cuidado lo fue poniendo sobre el reloj.

Cuando ya había cubierto todas las rajitas que tenía el reloj la magia empezó a hacer efecto.

La arena brillaba el reloj también y se formó un fuerte resplandor que cegó durante un rato a Jack.

Una vez que este abrió los ojos pudo ver que el reloj estaba bien, ya no estaba roto. Así que de la emoción de poder salir de allí Jack se puso a llorar. Estaba emocionado e ilusionado de que por fin podía irse de aquel lugar.

A Jack le daba mucho miedo ese lugar también. No le gustaba la idea de que por cruzarse con una persona equivocada le podrían matar o algo peor.

Así que intentando, otra vez puso rumbo a su casa. Al año 2120.

Jack nunca había querido tanto su año actual.

Así que como en anteriores veces puso los dígitos de su año pulsó un botón y ya.

Capítulo V

Ya estaba en su época, en su año, en su querida casa, con su querida familia.

Fue a la habitación de su madre y le dejó el reloj en la mesa.

Estaba claro que por hoy ya eran suficiente viajes temporales.

Su madre le preguntó qué tal le había ido los viajes, pero Jack no contestó. Mañana le contaría todo lo sucedido.

Así que se subió a su habitación, se tumbó en la cama y se echó a dormir.

Su sueño era perfecto, estaba soñando con el viaje de Colón que era lo que más le apasionaba. Y como él al lado del almirante descubrió América.

FIN.