¿Estás pensando en apuntar a tu hija o hijo a algún deporte o actividad física extraescolar y no lo tienes claro? Puede que lo que leas a continuación te ayude a aclararte y a tomar una decisión. ¿Ya tienes a tus hijas o hijos practicando algún deporte? Entonces el siguiente texto te hará reafirmarte en tu decisión y conocer un beneficio, quizás hasta ahora desconocido, de la actividad deportiva.

Soy profesor de Educación Física y el deporte es prácticamente, mi vida. Me hace sentir bien, no sólo físicamente si no también psicológicamente. Todo lo que diga sobre la actividad física va a ser bueno. La práctica del deporte conlleva multitud de efectos positivos (cognitivos, físicos, sociales) que afectan directamente a nuestro bienestar y que son de sobra, conocidos por todas y todos. Pero es que además, hay actualmente varios estudios, que demuestran que la práctica o realización de alguna actividad física, influye directamente en el rendimiento escolar de nuestros jóvenes.

Son varios los motivos a los que se atribuye esta relación de causa y efecto, entre ellos que el deporte mejora la función cardíaca y la capacidad pulmonar aumentando el volumen de oxígeno que llega al cerebro. Según un estudio publicado en el “Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine”, el aumento de los niveles de endorfinas y norepinefrina generados por la actividad física, contribuye a reducir el nivel de estrés y a una mejora del estado de humor (lo corroboro al 100%, a mí me pasa cada vez que lo practico). Estos estudios también constatan que el deporte contribuye a una mejor concentración en clase, hecho que favorece sacar mejores notas.

Obviamente, hay muchas variables que quedan por analizar (número de horas idóneas de actividad física, qué áreas son las que mejoran, qué deportes son los más apropiados…), ni tampoco hay que lanzar las campanas al vuelo y pensar que mi hija que hace deporte va a sacar sobresalientes por el mero hecho de hacer actividad física. Estamos hablando de un beneficio muy importante (otro más), para decantarnos por el deporte como actividad extraescolar de nuestros pequeños.

Ahora bien, ya sé que voy a apuntar a mi hijo o hija a alguna actividad física pero, ¿a cuál?… Esta pregunta es un poco más complicada de contestar, probablemente me daría para otro texto argumentativo. Desde mi punto de vista, la respuesta es simple: aquel en el que tu hijo o hija se sienta feliz. Es la mejor manera de sacarle a la actividad el mayor partido y de que el/la joven obtenga el mayor número de beneficios.

Para concluir me gustaría hacer una pequeña reflexión de nuestro día a día. Vivimos en una sociedad, desafortunadamente, cada vez más sedentaria (piensa en cómo pasa su tiempo de ocio tu hijo o hija y si se mueve o está sentada). Creo que más que nunca, necesitamos despertar, romper con las cadenas que nos atan a la televisión, al ordenador, a la tablet o al móvil para movernos y disfrutar de esta “medicina” tan natural, pura y saludable como es el deporte.

Fuentes / Mas info:

Cardiovascular fitness is associated with cognition in young adulthood.

Physical Activity and Performance at School. Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine.